El lenguaje de los pañuelos
- hace 23 minutos
- 2 min de lectura

Estimado lector, hace un tiempo escribimos sobre el lenguaje de los abanicos, quizás el código social más conocido de las damas. Hoy les propongo conocer el lenguaje de los pañuelos.
El código o lenguaje que las damas imprimieron al uso de pañuelos —especialmente popular durante las eras georgiana, de la Regencia y victoriana— fue un refinado sistema de comunicación no verbal utilizado para el coqueteo y la transmisión de mensajes secretos.
Debido a las estrictas normas sociales que prohibían a las mujeres expresar abiertamente su interés romántico o hablar a solas con pretendientes sin la supervisión de una chaperona, el pañuelo de mano se convirtió, junto con el abanico, en un instrumento fundamental para burlar la vigilancia y declarar intenciones amorosas.
Los movimientos, la colocación y la forma de manipular este accesorio daban forma a un código sumamente preciso:
1. Dejarlo caer con intención: deseo de una relación amorosa.
2. Dejarlo caer sin intención: displicencia, dejadez.
3. Pasarlo por la frente: dudo de tus intenciones.
4. Pasarlo por los ojos: estoy muy afligida.
5. Agitarlo con la mano derecha: te ódio.
6. Agitario con la izquierda: mi corazón te pertenece.
7. Agitarlo con ambas manos: perfido, he sabido que tienes otra.
8. Apoyarlo en la mejilla izquierda: señal afirmativa. Sí.
9. Apoyarlo en la derecha: señal negativa. No.
10. Llevarlo suelto tomado de la punta: sigueme, me eres simpático.
11. Pasarlo por la oreja derecha: es muy infiel.
12. Pasarlo por la oreja izquierda: deseo hablarte.
13. Pasarlo suavemente por los ojos: mi familia sospecha.
14. Doblándolo pausadamente: deseo hablar contigo.
15. Doblándolo por las puntas opuestas: iré á misa, espérame.
16. En actitud de hacer aire: mi corazón late por ti.
17. En actitud de sacudirse el vestido: véte, te aborrezco.
18. Como quien mira las iniciales: he leido tu carta.
19. Retorcerlo con ambas manos: indiferencia, nada siento por ti.
20. Meterlo en el bolsillo: retírese.
21. Retorcerlo con la mano derecha: amo á otro.
22. Retorcerlo con la mano izquierda: todo ha concluido.
23. Anudarlo al dedo índice: estoy comprometida.
Prof. Rubén Alberto Gavaldá y Castro
Presidente del Instituto CAECBA
@ProfesorGavalda
























